Baja participación de Estados marca el debate sobre instrumento internacional en materia de empresas y derechos humanos | Blog de la RIDH

Por: Diego de León

En la primera sesión del Grupo de Trabajo intergubernamental para la elaboración de un instrumento jurídicamente vinculante en materia de empresas y derechos humanos, sólo 45 Estados miembros de la ONU se han hecho presente en los debates. De manera preocupante destaca la ausencia de la mayoría de Estados de la Unión Europea (UE).

De los 28 países que integran la UE, sólo han participado siete: Francia, Luxemburgo, Austria, Italia, Liechtenstein, Bulgaria y Países Bajos, aunque la representación de la Unión Europea ante Naciones Unidas ha participado como una sola voz.

Además, países como Estados Unidos, Noruega, Alemania y Japón, entre otros, se han mantenido completamente al margen de las discusiones que han tenido lugar desde ayer lunes 6 de julio y que durarán hasta el viernes 10 de julio.

De manera evidente, estos Estados le han dado la espalda a este proceso que pretende discutir sobre el contenido de un documento legal que obligue a las empresas a respetar los derechos humanos y reparar a las víctimas cuando ocurran violaciones de derechos humanos causadas por las actividades de las empresas.

Los debates transcurren bajo el formato de paneles, integrados por expertos internacionales que han abordado aspectos relacionados con los alcances de un posible instrumento internacional sobre empresas y derechos humanos, así como los aspectos jurídicos que implican la creación de un marco normativo de tales características. Tras breves intervenciones de los expertos, se le otorga la palabra a Estados miembros y posteriormente a organizaciones no gubernamentales.

Tras el retraso que supuso la adopción del programa de trabajo durante el primer día de sesiones y la inclusión de un panel como punto de partida, la agenda avanza con un retraso sensible. La intervención de organizaciones no gubernamentales en los debates ha sido limitada al extremo, no así la de los Estados.

Un tema central que emerge de los debates en este segundo día es si un instrumento internacional estaría dirigido sólo a las empresas multinacionales, o bien, si su alcance debe llegar a cualquier empresa hasta el plano local, como potenciales violadores de derechos humanos.

En todo caso, un instrumento jurídicamente vinculante, según algunos expertos que han intervenido, debe reforzar la potestad de los Estados de perseguir judicialmente a empresas transnacionales por abusos cometidos en sus jurisdicciones nacionales, por ejemplo en los países donde éstas tienen su sede principal. Un instrumento como el que se pretende adelantar, debe darle poder a los Estados para poder juzgar a esas empresas, es ahí donde está el vacío legal que se busca subsanar.